Tu Vendedor

Fuimos invitados a este emprendimiento por un actual socio de Creear y posterior al fin del proyecto, marcó su llegada a esta empresa. La idea era sencilla: armar una base de datos de vendedores. Una aplicación pensada para que las empresas pudiesen tener a la mano diferentes vendedores y poder generar una red de contactos.

ProblemáticaNo contar con una base de datos de vendedores accesible
SoluciónArmar un portal en el cual consolidar a todos los vendedores
ÁreaVentas
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Levantamiento + Diseño + 10% desarrollo = Quiebre

Al iniciar el proyecto se puso en contacto con un equipo de desarrollo externo para hacerse cargo de la codificación, mientras por otro lado se realizaban las definiciones, se armaba el diseño funcional y el look & feel.

En paralelo se dió a conocer de a poco la futura aplicación con empresas que se mostraban interesadas en participar y en poder acceder a los diferentes perfiles de una manera sencilla y rápida. Se tenían reuniones semanales con el equipo y se debían presentar avances cada uno en su frente. Todo parecía que iba bien encaminado.

Sin embargo, al momento de plasmar las funcionalidades en la aplicación se comenzaba a ver lentitud en el equipo de desarrollo. Se solicitaba el look & feel para poder integrar las distintas vistas al código en rails, pero semana a semana no se veían grandes avances y por un desconocimiento de la aplicación se extendía la confianza en el equipo de desarrollo.

¿Qué sucedió?, exactamente lo que pensábamos. Al finalizar varios meses hubo diferentes discusiones en la que se expuso el pobre avance en la aplicación. Estas discusiones generaron un quiebre en el equipo y posterior a ello se analizó la continuidad en el proyecto por todos los integrantes.

Lecciones Aprendidas

La lección más importante fue: Nunca externalices el core de tu negocio, independiente de la experiencia del proveedor. Si uno no tiene un conocimiento mínimo, vale la pena invertir en un curso básico que te enseñe a observar la estructura mínima para no simplemente ver una caja negra.

Siempre las cosas pasan por algo, pero de este emprendimiento aprendimos a valorar mucho los tiempos de otros a un nivel antes no observado. El ritmo a la que anduvo una parte del equipo permitió siempre mantener una velocidad saludable. También se observó el compromiso en la acción y como uno va generando un eco en su palabra cuando el compromiso asumido es capaz de llevarlo a la acción.

Finalmente al observar el ruido que estaba generando Linkedin se decidió finalizar el proyecto y posterior a múltiples conversaciones fue rediseñada la esencia y puesta en “on-hold” para volverla a considerar en un futuro emprendimiento.