Platón

Este sexto emprendimiento fue la canalización de un sinfín de ideas, observaciones y mejoras que sentíamos debía tener la educación. Después de tener miles de problemas en el despliegue de una aplicación y millones de reuniones con un colegio que necesitaba un Software educativo, tomamos la decisión de cambiar completamente el foco de lo solicitado (quizá por un desgaste del equipo) y se buscó entregar un real valor a los niños. Se armó un equipo muy variado de profesionales con el cual se estuvo diseñando una base educacional para potenciar las habilidades de los alumnos y aumentar la visión de los docentes con una predicción del futuro comportamiento de estos alumnos. El resultado fue mágico, nos enamoramos del proyecto y se le presentó la nueva versión del programa al colegio, asumiendo el riesgo ya que era muy diferente a lo solicitado. Resultado: nos tiraron el proyecto por la cabeza :).

Una vez estuvimos desligados del proyecto, al quedar tan motivados con el nuevo propósito, seguimos apostando por la idea de medir algo diferente en los alumnos más allá de las materias comunes y complementar a la educación actual.

ProblemáticaHabilidades Blandas no consideradas en la formación curricular
SoluciónEnseñar habilidades blandas y proyectar comportamientos
ÁreaEducación
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Desarrollo y modelo

Comenzamos con nuevas definiciones y obtuvimos mayor profundidad en los contenidos. En cada nuevo paso, sentíamos que menos sabíamos y esto era exactamente lo que queríamos plasmar en el proyecto. Quizás de forma inconsciente fue nombrado como Platón haciendo alusión al mito de la caverna: a lo mejor no todo lo que observamos y defendemos como verdadero sea precisamente la verdad.

Todo este nuevo planteamiento nos alejó de buscar definiciones perfectas en nuestros desarrollos. El diseño del modelo inicial para proyectar comportamientos fue rediseñado y simplificado a través de varias reflexiones diarias personales y grupales. Cambiamos los espacios de discusión por espacios de conversación en el que todas las voces son escuchadas y nadie impone su punto de vista, sólo lo comparte.

Plan Comercial: Compartir una visión

Previo a la etapa de comercialización, realizamos una beta en un colegio de una parte del programa y fuimos haciendo ajustes gracias a los inputs recibidos. Como habíamos anticipado hubo resistencia al cambio, pero al poco avanzar se observó el valor que entregaba.

Ya en la etapa de comercialización (como la conocíamos) hicimos algo similar al primer programa Hormiga. Recibimos muy pocas respuestas y de los que nos recibieron solíamos escuchar argumentos similares en que el programa educacional del colegio ya tenían muy buena base y que cada colegio estaba funcionando como reloj.

Seguimos buscando como compartir este programa y fuimos encontrando apoyo de múltiples personas y puntos de vista, entre ellos Marc Randolph quién nos dió un giro a la forma en que estábamos comunicando.

Con una visión más clara avanzamos y fuimos extendiendo las redes iniciales, hasta generar un eco en diferentes instituciones, que hoy de a poco comienzan a ver lo que existe detrás de este programa.

Lecciones Aprendidas

¿Qué no aprendimos de este proyecto? Generalmente cuando más problemas y frustraciones se presentan es donde la vida suele dar las más grandes lecciones. El único punto es que hay que saber leer entre líneas porque a simple vista no se observan.

En este proyecto tuvimos tantas idas y vueltas, tantas frustraciones y satisfacciones que derivaron en cambios internos muy potentes influyendo en cómo pensamos, sentimos y nos comportamos a diario.

Este proyecto nos hizo descubrir un mundo que siempre estuvo ante nuestros ojos y que sólo era necesario levantar la vista. Después de este emprendimiento vendrán más, porque para eso estamos aquí: para hacer, para innovar, para Creear.